Arrojo qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Hablar en público por primera vez, dejar un trabajo seguro para emprender, defender a alguien ante una injusticia. El arrojo es esa valentía que nos lanza hacia delante cuando otros dudan. Es una forma de energía que nace de la confianza y del deseo de actuar, y que puede ser admirable o imprudente según cómo se use.
Qué es el arrojo
El arrojo es la valentía de lanzarse a algo difícil o arriesgado con decisión. Está cerca de la valentía, la osadía y la Intrepidez. Se diferencia de la temeridad en que no ignora el riesgo, sino que lo afronta.
Cómo se siente
- EnergíaQue empuja hacia delante.
- CorazónAcelerado.
- Determinación.
- NerviosMezclados con emoción.
Valor y miedo
El arrojo no es ausencia de miedo, sino actuar a pesar de él. Stanley Rachman, que estudió el coraje en personas que trabajaban en situaciones peligrosas, encontró que muchas sentían miedo pero lo superaban gracias al entrenamiento, la confianza y la motivación. La valentía se puede entrenar con la práctica.
La confianza en uno mismo
Albert Bandura describió la autoeficacia como la creencia en la propia capacidad para afrontar una situación. Cuanto más confiamos en que podemos, más probable es que nos lancemos. Esta confianza se construye con experiencias de éxito, observando a otros y recibiendo ánimo.
Arrojo o temeridad
El arrojo se convierte en temeridad cuando se ignoran riesgos importantes o se actúa por impulso. Marvin Zuckerman estudió la búsqueda de sensaciones y encontró que algunas personas buscan el riesgo por la emoción que produce. Aristóteles ya situaba la valentía en el término medio entre la cobardía y la temeridad.
Fomentar el arrojo en los niños
Los niños desarrollan el arrojo cuando se les permite asumir pequeños retos adecuados a su edad: trepar, probar cosas nuevas, hablar con otros niños. Animarles, celebrar el intento más que el resultado y estar cerca sin sobreproteger les ayuda a construir confianza.
Cómo cultivarlo
- Empieza por retos pequeños.
- Prepárate para reducir los riesgos.
- Acepta el miedo como compañero.
- Recuerda por qué quieres hacerlo.
- Celebra el intento, salga como salga.
Lanzarse con cabeza
Antes de lanzarse a algo arriesgado puede ayudar hacerse tres preguntas: qué es lo peor que puede pasar, qué puedo hacer para reducir ese riesgo y qué perderé si no lo intento. Muchas veces descubrimos que el riesgo real es menor de lo que imaginábamos.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Rachman, S. J. (1990). Fear and courage (2.ª ed.). W. H. Freeman.
- Bandura, A. (1977). Self-efficacy: Toward a unifying theory of behavioral change. Psychological Review, 84(2), 191-215. doi.org/10.1037/0033-295X.84.2.191
- Zuckerman, M. (1994). Behavioral Expressions and Biosocial Bases of Sensation Seeking. Cambridge University Press.
- Darley, J. M. y Latané, B. (1968). Bystander intervention in emergencies: Diffusion of responsibility. Journal of Personality and Social Psychology, 8(4), 377-383. doi.org/10.1037/h0025589
Familia de la alegría
Arrojo moral
Hay un tipo de arrojo especialmente valioso: el de quien defiende a otros ante una injusticia. Los estudios sobre el efecto espectador muestran que cuantas más personas presencian una emergencia, menos probable es que alguien intervenga. Quien se lanza a ayudar rompe esa inercia y anima a otros a seguirle.