Aflicción qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Hay noticias que encogen el alma: una muerte, un diagnóstico, una desgracia que golpea a alguien querido. La aflicción es ese dolor hondo que lo ocupa todo durante un tiempo. No se puede saltar, pero sí acompañar, y saber cómo hacerlo ayuda tanto a quien la siente como a quien está cerca.
Qué es la aflicción
La aflicción es un sufrimiento intenso causado por una pérdida o una desgracia. Es más profunda que la tristeza cotidiana y suele aparecer en los primeros momentos de un Duelo, aunque también ante enfermedades graves o desgracias que afectan a personas queridas.
En ella se mezclan la pena, la incredulidad y, a menudo, la sensación de impotencia por no poder cambiar lo ocurrido.
Cómo se siente
- Opresión en el pechoComo un peso o un nudo que no se deshace.
- LlantoA veces incontrolable, en oleadas.
- AgotamientoEl dolor emocional consume mucha energía.
- Pérdida de apetito y sueño alteradoSobre todo en los primeros días.
- Sensación de irrealidadComo si lo que ocurre no pudiera ser cierto.
El papel del llanto
Ad Vingerhoets, uno de los principales investigadores sobre el llanto, señala que llorar es sobre todo una señal social: comunica que necesitamos ayuda y despierta en los demás el deseo de consolar. Sus estudios indican que el alivio que se siente después de llorar depende mucho de si hubo alguien que respondiera con apoyo.
Por eso la aflicción se vive mejor acompañada. Llorar a solas también puede aliviar, pero el consuelo de otra persona multiplica el efecto.
Para qué sirve
La aflicción señala lo mucho que nos importaba aquello que se ha perdido y moviliza a nuestra red de apoyo. Según John Bowlby, el dolor por la pérdida es la otra cara del vínculo: sufrimos porque quisimos. Con el tiempo, atravesarla permite reorganizar la vida alrededor de la ausencia.
Diferencias con sentimientos parecidos
Aflicción no es lo mismo que Pena
La pena es una tristeza más general; la aflicción es un dolor más intenso y agudo.
Aflicción no es lo mismo que Congoja
La congoja añade angustia y una sensación física de opresión.
Aflicción no es lo mismo que Duelo
El duelo es el proceso completo tras una pérdida; la aflicción es uno de sus momentos más intensos.
Cómo acompañarla
- No te exijas estar bien. La aflicción tiene su tiempo.
- Acepta el consuelo y deja que otros te ayuden con lo práctico.
- Cuida lo básico: beber agua, comer algo, descansar aunque no duermas.
- Si acompañas a alguien, más que buscar palabras perfectas, está presente. Escuchar y ofrecer ayuda concreta vale más que los consejos.
- Evita frases que minimizan, como «tienes que ser fuerte» o «todo pasa por algo».
Cómo acompañar a alguien afligido
Ante el dolor de otra persona es frecuente sentirse torpe y no saber qué decir. La investigación sobre apoyo social sugiere que lo que más ayuda no son las palabras brillantes, sino la presencia y la ayuda concreta: llevar comida, ocuparse de un recado, acompañar en silencio, preguntar cómo está semanas después, cuando los demás ya han vuelto a su vida.
Conviene respetar los tiempos y las formas de cada persona. Hay quien necesita hablar mucho de lo ocurrido y quien prefiere distraerse. Ofrecer disponibilidad sin presionar suele ser la mejor actitud.
Cuándo pedir ayuda
Si con el paso de los meses el dolor no se suaviza y te impide funcionar, o si aparecen ideas de hacerte daño, busca ayuda profesional. El 024 atiende las 24 horas.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Vingerhoets, A. (2013). Why Only Humans Weep: Unravelling the Mysteries of Tears. Oxford University Press.
- Bowlby, J. (1997). La pérdida afectiva (El apego y la pérdida, vol. 3). Paidós. (Obra original publicada en 1980).
- Stroebe, M. y Schut, H. (1999). The dual process model of coping with bereavement: Rationale and description. Death Studies, 23(3), 197-224. doi.org/10.1080/074811899201046
- Ministerio de Sanidad. Línea 024 de atención a la conducta suicida. www.sanidad.gob.es/linea024/home.htm
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