Displicencia qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Responder sin levantar la vista del móvil, atender con desgana, mostrar que lo que dice el otro no interesa. La displicencia es una forma de frialdad que hace sentir al otro poco importante. A veces es deliberada; otras, fruto del cansancio o del aburrimiento. En ambos casos, deja huella en quien la recibe.
Qué es la displicencia
La displicencia es una actitud de indiferencia, desgana o frialdad en el trato con los demás, a menudo con un matiz de desdén. Quien actúa con displicencia transmite que el otro o lo que dice no merece mucha atención.
Cómo se manifiesta
- No mirarA quien habla.
- Respuestas cortasY desganadas.
- Tono planoO aburrido.
- Gestos de impacienciaSuspiros, mirar el reloj.
- Atención divididaAl móvil u otra cosa.
Qué transmite
La displicencia envía un mensaje claro: «no me importas». Kipling Williams mostró que ser ignorado, incluso de forma sutil, afecta a la autoestima y a la sensación de pertenencia. En las parejas, John Gottman observó que no responder a los pequeños intentos de conexión del otro, lo que llamó «apartarse», es una señal de deterioro de la relación.
En la atención al público, la displicencia es una de las quejas más frecuentes y genera mucho malestar.
De dónde viene
- Cansancio o saturación.
- Aburrimiento ante tareas repetitivas.
- Sensación de superioridad.
- Agotamiento profesional: Christina Maslach describe el distanciamiento y la frialdad hacia las personas atendidas como uno de los síntomas del burnout.
- Desinterés real por la persona o el tema.
Cómo evitarla y cómo responder
- Si la notas en ti, pregúntate si es cansancio, aburrimiento o algo más.
- Presta atención plena aunque sea unos minutos: deja el móvil, mira a los ojos.
- Si estás saturado, dilo: «Ahora no puedo atenderte bien, ¿hablamos luego?».
- Si la recibes, nómbrala con calma: «Parece que no es buen momento».
- Si se repite en una relación cercana, habla de cómo te hace sentir.
Displicencia y agotamiento
En profesiones de atención a personas, como la sanidad, la educación o los servicios sociales, la displicencia puede ser una señal de agotamiento más que de falta de interés. Reconocerla a tiempo permite tomar medidas, como reorganizar la carga de trabajo o buscar apoyo, antes de que el desgaste vaya a más.
Displicencia en la pareja
En las relaciones de pareja, la displicencia suele instalarse poco a poco: responder con monosílabos, no levantar la vista del móvil, no mostrar interés por lo que el otro cuenta. Para quien la recibe, se vive como una forma de abandono emocional. Recuperar pequeños gestos de atención, como preguntar por el día y escuchar de verdad, tiene un efecto notable en la cercanía.
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Fuentes
- Williams, K. D. (2007). Ostracism. Annual Review of Psychology, 58, 425-452. doi.org/10.1146/annurev.psych.58.110405.085641
- Gottman, J. M. (1994). What Predicts Divorce? The Relationship Between Marital Processes and Marital Outcomes. Lawrence Erlbaum.
- Maslach, C., Schaufeli, W. B. y Leiter, M. P. (2001). Job burnout. Annual Review of Psychology, 52, 397-422. doi.org/10.1146/annurev.psych.52.1.397
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